lunes, 7 de agosto de 2017

SUEÑO

"Vive el presente, porque el ayer fue un sueño y el mañana una misión"
Una vez en el lugar mas hermoso del universo vivía un niño llamado Sueño, el cual anhelaba crecer y conocer otros mundos. Sueño se la pasaba por allá en lo alto, por las nubes jugando y jugando todo el día. Una vez se dio cuenta que el no crecía como crecían sus amigos, ademas empezó a sentirse muy débil y poco a poco perdió sus ganas de jugar.
Un gran día, Dios desde el cielo al ver a su amado hijo Sueño tan débil, envió un mensajero celestial a su ayuda, el mensajero llevaba un maletín muy especial que contenía alimentos divinos para así fortalecer y hacer crecer a Sueño.
Desde el mismo instante en que aquel mensajero llego, Sueño empezó a sentirse mejor, ya que cada día el mensajero lo alimentaba con esos celestiales manjares.
Muchos caldos de constancia con fuerza, platos muy nutritivos de voluntad y trabajo, postres hechos a base de paciencia, fantásticos jugos hechos con decisión y lo mas importante tratándolo con mucha confianza y sobre todo mucho amor.
Sueño creció y creció, y llego a dejar de ser Sueño para convertirse en Meta y, claro que seguio jugando pero ya no por las nubes, sino aquí en la tierra, conoció otros mundos, como la felicidad y la satisfacción, y un día no muy lejano, Meta dejo de ser Meta y se transformo en Realidad.

miércoles, 7 de junio de 2017

7 de junio. DÍA DE LA BANDERA.

Durante toda nuestra etapa como nación, la bandera o pabellón nacional ha estado en los acontecimientos de nuestra historia. Es esta ocasión de relevante patriotismo, estamos comprometidos a un merecido homenaje a uno de los más importantes símbolos de nuestra patria.
Para fortalecer el espíritu nacionalista debemos enaltecer el recuerdo de nuestros héroes y conocer y respetar los símbolos de la patria. Todos los países del mundo tienen sus propios símbolos patrios, que permiten a todos sus habitantes sentir que son parte de ella. Los símbolos patrios encierran toda una historia y un patrimonio cultural común, y también los valores e ideales que identifican a un pueblo. Los símbolos patrios son entonces la forma de materializar la identidad nacional que nos diferencia de las demás naciones.

En nuestro país se instituyó el día de la Bandera por Decreto Supremo del 30 de abril de 1924 y la fecha gloriosa del 7 de junio nos sirve para rendir homenaje a la bandera, sagrado símbolo de nuestra patria que fuera creado por San Martin ante la contemplación de una bandada de aves de nuestras costas en la bahía de Paracas. La Bandera peruana ha estado, desde entonces, en todos los momentos culminantes de nuestra historia y ha sido también el manto de gloria que ha cubierto el cuerpo sacrificado de nuestros héroes y también es magna esta fecha, porque nos recuerda el sublime gesto de Francisco Bolognesi en Arica y del coronel Alfonso Ugarte para evitar que el sagrado pabellón nacional cayera en manos del enemigo.
Por Decreto Supremo del 8 de noviembre de 1905 se decretó el juramento de fidelidad a la bandera que se realiza el 7 de junio en la plaza Bolognesi.

En este día de jura de la bandera los conscriptos prometen fidelidad al símbolo de la patria y se obligan a defenderla aún a costa de sus vidas, como lo hicieron los 1,700 soldados peruanos al mando del Coronel Bolognesi defendían el Morro de Arica, contra fuerzas muy superiores en combatientes y armamento. Todos los jefes, oficiales y tropa estaban decididos a dar su vida en defensa de la patria y así lo pusieron en práctica cuando el parlamentario chileno, mayor Juan de la Cruz Salvo, pidió la rendición de la plaza.
Como jefe de la plaza contestó le: “Decid a vuestro jefe, que Arica no se rinde y que tengo deberes sagrados que cumplir y los cumpliré hasta quemar “el último cartucho”.
Defendiendo el Morro de Arica en esta lucha se inmolaron: Alfonso Ugarte, Aguirre, Ferre, Moore, Rodríguez, Palacios y los oficiales Espinar, Zavala, Inclán, etc.
También estuvo el argentino Roque Sáenz Peña, quien tuvo la misión de mirar el Morro para que en el momento dado volaran defensores e invasores.
Los hechos heroicos de la guerra de 1879 como la de San Francisco, Arica, San Juan, Miraflores, Huamachuco, demostraron el civismo, ya que ellos fueron los redentores del heroísmo, mientras Arica el calvario.
El coronel Bolognesi héroe de Arica, nos ha dejado el camino que debemos seguir para salvar el honor de nuestra patria, entregando nuestra vida en valor indesmayable.

La primera bandera fue creada por San Martin el 21 de octubre de 1820 en Pisco, y era rectangular y dividida por líneas diagonales en cuatro campos: blancos al superior y el inferior de color rojo invernando los laterales. Esta bandera fue vista en Lima por primera vez, izada en el cerro San Cristóbal por algún patriota anónimo, al amanecer del 11 de julio de 1821 en la ceremonia de la proclamación de la independencia. Sin embargo, por ser de difícil confección debió ser modificada el supremo delegado Márquez de Torre Tagle, decretó el 15 de marzo de 1822 una nueva bandera compuesta de una sola franja transversal blanca entre dos encarnadas (rojas) de la misma anchura y con un sol también encarnada en la franja blanca y más tarde se estableció que las franjas serían verticales. Este diseño tuvieron nuestras banderas en los campos de batalla de Junín y Ayacucho y fue ratificada por Ley del 25 de febrero de 1825 junto con nuestra actual Escudo y el Himno Nacional y de acuerdo al artículo 49° de nuestra Constitución Política.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

viernes, 9 de diciembre de 2016

LA BATALLA DE AYACUCHO

9 de diciembre de 1824.
La sangrienta lucha que sostuvo en forma victoriosa el ejército libertador, al mando de Sucre, sobre los realistas, el 9 de diciembre de 1824, en la pampa de la Quinua, es uno de los hechos más trascendentales que generaron la Independencia Americana y particularmente del Perú. El triunfo en la batalla de Ayacucho repercutió en el mundo entero y llenó de júbilo y fervor a los pueblos sudamericanos que estuvieron unidos en la lucha por la libertad, ya que hasta aquel entonces dependían del poderío español.
El 9 de diciembre de 1824 se libró la Batalla de Ayacucho, fecha de gran significación en la historia porque allí quedó sellada la Independencia del Perú y de América del sur del dominio español.
Tres siglos de dominación española concluyeron el 9 de diciembre de 1824, con el triunfo obtenido en la batalla de Ayacucho. La corriente separatista del norte y del sur tuvieron su convergencia en el mismo suelo donde se había asentado el esplendoroso Imperio de los Incas. Consumada la conquista, el Perú adquirió categoría especial entre los pueblos hispanoamericanos, pues era el más firme reducto de los porfiados realistas.
EL TRIUNFO DE JUNÍN AVIVÓ EL ÁNIMO.
La victoria de los patriotas en Junín desconcertó al General Canterac, quien había confiado en el éxito de la veterana caballería española. Sin embargo, este último triunfo del ejercito libertador llenó de júbilo a Simón Bolívar, quien al término de la cruenta lucha lanzó una paloma en el mismo campo de batalla: “¡peruanos! Bien pronto visitaremos la cuna del imperio incaico y el templo del sol. El Cusco tendrá, en el primer día de su libertad más placer y más gloria que bajo el dorado reino de los Incas.
LOS REALISTAS SE DISPERSARON.
Después de la derrota en Junín, las fuerzas españolas empezaron a dispersarse poco a poco, mientras que el ejército patriótico se reforzaba. El libertador Bolívar recorrió desde Huancayo hasta Andahuaylas, midiendo situaciones para un último enfrentamiento. En octubre de 1824, viajó a Lima y dejó a las tropas al mando de Sucre.
En tanto Canterac, jefe del ejército realista, inicio su retirada desesperadamente, buscando a la vez al virrey, recorriendo desde Jauja hasta Ayacucho. Al llegar a Abancay, había perdido más de dos mil soldados. Se sintieron casi vencidos. Pero, al encontrarse con la Serna en el Cusco, se vieron fortalecidos.
BOLIVAR PREPARA LA CAMPAÑA.
Conocedor de la dirección del ejército realista, Bolívar concurrió hasta Abancay para dar órdenes a sus montoneros y reforzar el cuartel general instalado en los alrededores. Luego de impartir las últimas instrucciones para la campaña libertadora, retornó a la costa para hacerse de provisiones, en caso necesario.
El 3 de diciembre, cuando Sucre avanzaba por la quebrada de Corpahuaico, el ejército español atacó de sorpresa a los patriotas, deshaciendo el batallón de la Mar. Sin embargo, junto con el general Lara, resistieron a los invasores heroicamente.
DESCONCIERTAN A LA SERNA.
El ejército patriota dirigido por Sucre llegó a la pampa de la Quinua, el 6 de diciembre, y acampó. El ejército enemigo ocupó entonces el cerro Condorcunca. Como el ejército en relación al adversario era inferior en número, al general Córdova se le ocurrió dar una serenata a La Serna para crear desconcierto entre los realistas.
FORMACIÓN DE LOS EJÉRCITOS.
El ejército realista al mando de José de la Serna, último virrey, estaba conformado por 9320 soldados, 11 piezas de artillería, y 2 escuadras de caballería con Valdez, 5 batallones de infantería con Monet y 5 batallones con Villalobos.
Los peruanos, a orden del general Antonio de Sucre, con 5780 soldados y un solo cañón, estaban dispuestos de la siguiente forma: la división La Mar hacia la izquierda, frente a Valdez; la división Córdova hacia la derecha, frente a Villalobos; la división Lara al centro; un poco a la retaguardia se encontraba la caballería a órdenes de Miller.
SE INICIA LA CRUENTA LUCHA.
El 9 de diciembre de 1824, a las 9 de la mañana, ambos ejércitos se encontraron nuevamente frente a frente. Esta vez en otro campo de lucha. Antes de comenzar la batalla, Sucre arengó a sus soldados en los términos siguientes: “soldados, de los esfuerzos de hoy depende la suerte de la América del Sur; otro día de gloria coronará vuestra admirable constancia”.
A las 10 de la mañana rompieron los primeros fuegos. Lucharon denodadamente por ambas partes. El ataque se inició por Valdez, sobre las tropas de La Mar, quien recibió el apoyo de los montoneros de Carreño.
TOMAN PRISIONERO A LA SERNA.
Córdova contribuyó con decisión y arrojo. Para emprender el ataque arengó a su tropa: “¡Soldados! Adelante, armas a discreción, paso de vencedores”, así arremetió con coraje, desbandando al enemigo. Luego, subió a la cumbre y enarboló la bandera de Colombia en señal de victoria.
Seguidamente, los patriotas tomaron prisionero al Virrey La Serna. Este firmó la Capitulación, reconociendo la Independencia del Perú y prometiendo abandonar nuestro territorio en el más breve plazo.
CAPITULACIÓN DE LOS REALISTAS.
Canterac trató de continuar la lucha, pero los soldados se negaron. El general se vio obligado a capitular. La batalla había terminado, era 1 de la tarde. La victoria de los independientes era evidente. El ejército libertador perdió 300 hombres y 600 heridos, mientras que los realistas presentaron 1400 muertos y 700 heridos. Ese mismo día se firmó la Capitulación entre Canterac y Antonio de Sucre.

En la Capitulación se estableció 18 puntos, pero el más importante fue: “El territorio que guarnecerá las tropas españolas en el Perú será entregado a las armas del ejército libertador”. De esta manera el Perú fue liberado del dominio español.

domingo, 13 de noviembre de 2016

viernes, 14 de octubre de 2016